Fundación para el Apoyo a la Nueva Evangelización y a la Solidaridad en la Fe Cristiana



 


Dios te bendice por solidarizarte con la obra PRO-FE de la Iglesia Católica en bien de tus hermanos más necesitados.

 

Solemnidades y Fiestas

 

Solemnidad de la Santísima Trinidad

30/5/2010

El Misterio de la Santísima Trinidad

Vamos a intentar entrever lo que es la Alegría de Dios, a fin de poder decirle mejor:¡oh DIOS MIO, Trinidad a quien adoro, que cada minuto me conduzca más profundamente dentro la profundidad de tu alegría!

La Alegría del Padre

La alegría del Padre es engendrar a su Hijo. Los Cristianos no se sorprenden de que en el corazón de los padres y las madres exista un deseo tan grande de transmitir la vida y de llenar de ternura a sus hijos. Es porque saben que esos papás y esas mamás fueron creados a imagen de un Padre cuya felicidad es darle Él mismo todo lo que tiene a otro. A su Hijo no le da lo mejor de sí mismo. Le da todo lo que tiene, todo lo que es, sin que por ello pierda nada de lo que es Él mismo.

La alegría del Padre es tambien contemplar sin cesar este amor de hijo. El Padre no se mira para nada a si mismo. Es en su Hijo en quien contempla lo que Él mismo es. Este éxtasis del Padre nos permite comprender por qué los seres humanos nunca podrán ser felices viviendo replegados en si mismo.

La alegria del Padre es, finalmente, el ver el impulso de agradecimiento con el cual su Hijo se vuelve hacia Él. El agradeciemiento eterno de su Hijo colma su corazón de Padre.

La Alegría del Hijo

Todos estamos llamados a compartir, ya desde esta vida, esta alegría del Hijo bien.amado: la alegría de acoger el amor del Padre y la alegría de lanzarse hacia Él. Aunque recibe todo de Él, no es inferior a su Padre. No hay ninguna desilgualdad entrre ellos. "Luz de luz, Dios verdadero de Dios verdadero"; estan perfecto y tan felis como su Padre. Si los seres humanos pudieran comprender mejor, a la luz del misterio trinitario, ¡que no existe ninguna humillación en recibir mucho de otro!, ¡que no es razonable envidiar a quienes recibieron primero unas riquezas que despues comparten con nosotros!. ¡Si tan sólo pudierámos comprender, sobre todo, que, a ejemplo del Hijo, estamos invitado a acoger todos lo talentos de nuestra vida, cada día que empieza, como un don de nuestro Padrer del Cielo!.

Nosotro tambien estamo invitado a lanzarnos hacia este Padre maravilloso, fuente de toda vida y de todo amor, diciendole, como el Hijo unico y en Él: "¡Abba! ¡Padre! ¡Eres sensacional! Yo no soy tu hijo unico, yo no soy perfecto, pero tu, Señor, tu eres el Dios Santo, el Dios fuerte. ¡Tu amor es inmutable! ¡Dejame decirte, Papá querido, que eres formidable!"

La Alegría del Espiritu Santo

En Dios, el impulso de amor es una persona. Cuando el Padre le dice a su Hijo: "Hijo mio", el efluvio de amor que va del Padre hacia el Hijo es el Espiritu Santo. Y cuando el Hijo le dice a su Padre: "¡Abba!", la música de esta declaración de amor, es siempre el mismo Espiritu Santo.

La Alegría de Dios

La tres persona divinas, realizan, en perfeción, el sueño de toda comunidad humana, familiar o política: la unidad en la diversidad-que cada uno siga siendo el mismo sin dañar la unidad al grupo.

El Padre, El Hijo y El Espiritu Santo de tal manera forman UNO que no tienen, entre los Tres, más que una sola inteligencia, una sola voluntad, una sola actividad. Es muy poco el decir que toman sus decisiones en humanidad. NO hay más que una Palabra en Dios, la que el Padre pronuncia con amor bajo el impulso y con la música del Espiritu.

No es, pues, sorprendente que nuestros corazones tengan un deseo tan arraigado de formas familiar en las cuales se conserven a la vez la personalidad de cada uno y el buen entendimiento entre todos: es porque estamos creados a imagen de la Santisima Trinidad.

Solemnidad del Cuerpo y la Sangre de Cristo

6/6/2010

Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús

11/6/2010

Fiesta Inmaculado Corazón de María

12/6/2010

La fiesta del Inmaculado Corazón de María se celebra el sábado después de Corpus Christi y la Solemnidad del Sagrado Corazón es el día anterior (viernes). La Iglesia celebra las dos fiestas en días consecutivos para manifestar que estos dos corazones son inseparables. María siempre nos lleva a Jesús.

Historia
Ya San Juan Eudes, en el siglo XVII, había difundido esta devoción. En 1942, en plena II Guerra Mundial, el Papa Pío XII consagró el mundo al Corazón Inmaculado de María.

La fiesta del Corazón Inmaculado de María fue oficialmente establecida en toda la Iglesia por el papa Pío XII, el 4 de mayo de 1944, para obtener por medio de la intercesión de María "la paz entre las naciones, libertad para la Iglesia, la conversión de los pecadores, amor a la pureza y la práctica de las virtudes".

El Papa Juan Pablo II declaró que la conmemoración del Inmaculado Corazón de María, será de naturaleza "obligatoria" y no "opcional". Es decir, por primera vez en la Iglesia, la liturgia para esta celebración debe de realizarse en todo el mundo católico.

Del texto de la consagración de Pío XII:
"Ante tu trono nos postramos suplicantes, seguros de alcanzar misericordia, de recibir gracias y el auxilio oportuno... Obtén paz y libertad completa a la Iglesia santa de Dios; detén el diluvio del neopaganismo; fomenta en los fieles el amor a la pureza, la práctica de la vida cristiana y del celo apostólico, para que los que sirven a Dios aumenten en mérito y número"

Devoción de los Cinco Primeros Sábados: Es una devoción al Corazón de María. En diciembre de 1925, la Virgen se le apareció a Lucía Martos, una de los tres pastorcitos vidente de Fátima, y le dijo: "Yo prometo asistir a la hora de la muerte, con las gracias necesarias para la salvación, a todos aquellos que en los primeros sábados de cinco meses consecutivos, se confiesen, reciban la sagrada Comunión, recen la tercera parte del Rosario, con intención de darme reparación". Junto con la devoción a los nueve Primeros viernes de mes, ésta es una de las devociones más conocidas.

Entreguémonos al Corazón de María diciéndole: "¡Llévanos a Jesús de tu mano! ¡Llévanos, Reina y Madre, hasta las profundidades de su Corazón adorable! ¡Corazón Inmaculado de María, ruega por nosotros!